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Una Puerta a la Palabra Noviembre 2017

Dios nos ama, nos dice su Palabra

La gran tragedia del hombre de hoy es no saberse amado. Sí, todos queremos y necesitamos sentirnos amados. Es lo que buscamos a diario. De hecho, muchas de las situaciones que generamos están marcadas por este temor a no ser amados. Tú mismo puedes estar experimentando en este momento esa sensación de no sentirte amado por las personas que están a tu alrededor o puedes tener miedo de que aquellos que te aman te dejen de amar –tal vez por eso haces cosas que no te gustan y que por agradarlos saben no están bien y así asegurar que te sigan amando-. Creo que la relación con Jesús nos quita este problema porque Él nos asegura su amor. Él nos deja claro que nos ama y que nunca dejará de amarnos.

Me encanta cuando Pablo dice: Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí (Gálatas 2,20). Y me encanta esta expresión del apóstol porque con ella nos deja claro que Jesús nos ama y no retuvo nada para sí sino que se entregó totalmente por nosotros. Sí, Jesús aceptó voluntariamente la cruz por amor a nosotros. Él hubiera podido rechazar esa situación y retenerse egoístamente, pero nos ama y por ello se entregó en manos de sus verdugos para mostrarnos cuál es el camino, la verdad y la vida que nos da el Padre Dios. No fue un acto mecánico, ni un acto cualquiera; fue un acto de amor por ti y por mí. Esto quiero que lo recuerdes con mucha pasión para que nada te haga sentir menos que nadie ni te haga creer que no tienes valor. Saberse amado por Jesús, el Señor, tiene que ser causa de equilibrada autoestima. Eso es lo que te invito a tener claro hoy: “Él te amó y se entregó por ti”.

Tú eres muy valioso, así muchos no lo crean y hagan lo posible para convencerte de lo contrario. Que leer la Palabra de Dios te ayude a reconocerte valioso, amado por el Dueño de la vida.

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