OracionalesEl Man Está vivo!

Oracional !El Man está Vivo! Adultos

Una Puerta a la Palabra Marzo 2018

La Palabra nos renueva

Vivimos en una sociedad convulsionada. Con seres humanos cada vez más desorientados y vacíos; expuestos a fuerzas mediáticas interesadas en hacernos indicadores de consumo. Una época en la que campean los atropellos de todo tipo y la pérdida del sentido.

Necesitamos, con urgencia, crear espacios que nos ayuden a renovarnos, a volver a creer, a encontrar alternativas posibles para una vida con calidad. Estamos en boga de gritarle a esta sociedad que valores como el respeto, la tolerancia, la disciplina, la honestidad, entre otros, no sólo son posibles, sino necesarios; y de mostrar cómo se pueden hacer concretos para propiciar mejoras significativas en la vida de cada uno. Ese es nuestro compromiso. Por eso, necesitamos pedir que Dios nos dé una renovación de nuestras formas de ser y de actuar.

Necesitamos volver a Dios, volver nuestro corazón al Señor y actuar desde Dios. En todo. Especialmente en lo sencillo, que es donde se gestan las verdaderas revoluciones de nuestras vidas. Cuando Dios actúa en nosotros, lo hace desde las pequeñas cosas; en la manera como asumimos nuestros compromisos, como tratamos a los demás, cómo nos relacionamos y cómo cumplimos o no las reglas que son para todos. No podemos confundir la fe con conformismo, con mediocridad, con espiritualismo, con falta de compromiso. Es el momento de entender que la fe es un modo de vida, una praxis, una militancia en el proyecto de Jesús. Se nos tiene que notar que somos creyentes, porque vivimos el amor, el perdón, el servicio, la alegría. No podemos creer que lo que nos identifica son nuestros rezos o nuestras bellas palabras al hablarle.

La identidad del cristiano pasa por su manera de vivir y de actuar a diario. Tenemos la obligación, como creyente, de mostrar que la vida tiene un sentido pleno en la persona de Jesús, el Señor. Esa es la tarea. Que los comentarios de la Palabra de Dios que hacen los padres Carlos Alvarez y Gustavo Mesa nos ayuden. Dios los bendiga.

Adquiere tu suscripción aquí