OracionalesEl Man Está vivo!

Oracional !El Man está Vivo! Jóvenes

Oracional Jóvenes Septiembre de 2016

La familia

Sé que durante la juventud hay muchas dificultades con la familia, sobre todo, en la adolescencia. A veces no entiendes las actitudes de tus padres ni sus comentarios, y eso te molesta. Pero, la verdad, la familia es de las cosas más importante que tienes en la vida y debes valorarla.

La familia unida es un espacio de soporte existencial, un lugar donde los seres humanos encontramos la sanación, el perdón, el afecto, donde forjamos nuestro carácter y descubrimos el valor del otro. Necesitamos asumir una vida distinta en medio del caos del individualismo y del egoísmo extremos; tenemos que construir la unidad en la que el otro me importa tanto como yo mismo, la unidad familiar parte del amor, que es la apertura a los demás y la decisión de que su felicidad sea importante y valiosa tanto como la mía.

Esta sociedad nos está estrellando contra el sinsentido. Cada vez hay más muertes violentas, más suicidios, más abusos, más maltrato, más hambre, más indiferencia, más destrucción del planeta. Todo esto se siente junto a nosotros. Porque hay cada vez más gente sola y triste, sin familia real. Y actuar ya significa hacer de los valores algo más que un discurso bonito, algo que se note, una manera de vivir, de actuar, de ser y de estar. De eso se trata, de lo contrario seremos de los que hablan bonito, pero hacen maluco.

Aprovecha a tu familia, únete a ellos, comparte, dialoga y deja que te ayuden a encontrar el sentido, la dirección que requieres para seguir adelante. Ora con ellos y por ellos.

Agradezco a Jorge López por ser productor de contenido de este oracional y a ti te bendigo para que todo salga bien.

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Oracional !El Man está Vivo! Kids

Oracional Niños Septiembre de 2016

Ser bondadosos

Si quieres ser muy feliz debes ser bondadoso. Esto es, que seas capaz de hacer cosas buenas para los otros. Alguien bondadoso es quien tiene amor por los otros y lo demuestra en cosas concretas. Por ejemplo, ser bondadoso es ayudar a hacer las cosas que debes hacer en casa, cuidando las cosas que con tanto esfuerzo te dan tus padres. Ser bondadoso es ser solidario con ellos y siempre preocuparte por ayudarlos en las tareas que tengan. Ser bondadoso con tus amigos es nunca decir cosas feas de ellos, es cuidarlos en todo lo que puedas. Ser bondadoso con tus profesores es valorar su esfuerzo por enseñarte y poner de tu parte. Ser bondadoso es querer que a los otros siempre les vaya bien y poner lo que esté de tu parte para que esto pase.

En nuestro mundo hay mucha gente que hace el mal, que pone zancadillas, que habla mal de los otros, que quiere que pierdan o que se complace en que tengan problemas; por eso, nuestro mundo está patas arriba, con tantas cosas feas que se ven por todos lados. Esa gente necesitó aprender la bondad. Te aseguro que su vida fuera de otra manera si tuvieran palabras, actitudes, acciones de bondad para con todos los que están a su lado. Un niño que aprende a ser bondadoso será un niño feliz. Necesitamos gente feliz, que sea buena, que haga las cosas bien.

Me alegra mucho saber que siempre estás leyendo este oracional. Gracias por estar siempre atento a esta experiencia y por compartir con tus padres y amigos lo que aquí lees. Agradezco a la productora de contenido, Liliana Moisés. Te deseo lo mejor. Y pido a Dios te bendiga.

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Oracional !El Man está Vivo! Adultos

Una Puerta a la Palabra Septiembre 2016

Me amó y se entregó por mí

Muchas veces nos sentimos solos y abandonados. Las discusiones con las personas que amamos, los fracasos en nuestros proyectos, las respuestas duras de la vida, nos hacen creer que no somos valiosos y que no merecemos nada. Cuando me siento así me gusta leer Gálatas 2,20: “Y lo que ahora vivo en esta condición humana lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí”. Sí, me gusta volver a recordar, con Pablo, que el Hijo de Dios me amó y se entregó a favor mío. No puedo seguir pensando en los que no me aman, ni puedo dejar que aquellos que me rechazaron ocupen gran parte de mi corazón o de mi mente; tengo que pensar en el amor del Hijo de Dios. No se trata de despreciar a las personas que han manifestado su negativa frente a mí, sino en concentrarme en Aquel que me amó hasta el extremo. Eso me hace entender varias cosas:

1. Soy valioso. Nadie entrega lo mejor que tiene por algo que no es valioso y si El Padre entregó a su hijo por mí, es porque soy valioso. Eso implica que tengo que amarme. No puedo dejar que las reacciones y los comportamientos de los demás me hagan creer que no soy valioso. Dios me ha creado muy valioso y así lo tengo que vivir.

2. Mi vida tiene sentido, porque su sacrificio en la cruz me mostró el camino que conduce a la felicidad o mejor me hizo tener claro que quien quiera ser feliz tendrá que vivir a la manera de Jesús. Entonces, el sentido de mi vida no está a merced de las respuestas negativas y mediocres que los otros me den, sino que está sustentado por el infinito amor de Dios.

3. Vivo cada situación desde mi relación con Él. Entiendo que nada es más importante que esa relación y nada me podrá separar del amor de Dios. No podemos dejar que la vida se realice en lo poco importante y trivial. Es necesario luchar por entender todo desde nuestro ser Hijo de Dios. Nos entendemos de su amor y desde esa experiencia actuamos y construimos nuestra existencia diariamente.

No le demos permiso a nadie para que nos haga sentir poca cosa. No dejemos que nadie juegue con nuestra dignidad. Seamos personas que actúan con tranquilidad y serenidad, pero que se esfuerzan por dar lo mejor en cada uno de sus actos. Somos generosos, solidarios y serviciales porque entendemos que el sentido de la vida está conectado con esos valores. Que la lectura de la Palabra de Dios y los comentarios del Padre Gustavo Mesa cjm y del padre Carlos Alvarez G. Cjm nos ayuden a entender el amor de Dios.

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Oracional !El Man está Vivo! Adultos

Oracional Adultos Agosto de 2016

Una experiencia sublime

Escribir el oracional es una de las experiencias más duras que tengo cada mes, pero, a la vez, más reconfortantes. A lo largo de todo el mes voy escribiendo, pero, la gran mayoría de las veces el tiempo no me lo permite, y debo trasnochar para escribir cada reflexión. Eso es exigente y duro para mí. Pero es reconfortante.

Lo más reconfortante es leer sus mensajes en los que me dicen que la reflexión atinó en un momento en el que la necesitaban o fue una luz para sus vidas, y doy gracias a Dios por ello. Dios me inspiró a crearlo y a compartirlo con uste- des, y Él me motiva a diario para continuar cada mes. Sé que estoy sirviendo a Dios como instrumento para que bendiga e ilumine a mu- chas personas.

A algunos el nombre no les gusta y hasta me critican por eso, pero no voy a cambiarlo, porque a Dios lo trato con la confianza de un amigo; y yo no he entendido el respeto como distancia, sino como recono- cimiento de lo que el otro es: Él es para mí lo más absoluto, el único que recibe mi adoración y por el que estoy dispuesto a dar la vida. Pero también es mi amigo al que trato con confianza. En mi ciudad se le dice “man” a cualquier amigo sin ninguna intención de hacerle sentir mal.

Gracias por leer y orar conmigo. Gracias por dejar que Dios los transforme y les haga mejores. Los invito a hacer que este oracional crezca; compren uno de más (su precio siempre ha sido muy bajo) y compártanlo con alguien que lo necesite y sea libre para abrirse a la acción de Dios. Los bendigo y les deseo lo mejor. Gracias.

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