Sabes que en algunas ocasiones puedes sentir que tu relación afectiva está llegando a su fin, sin embargo, nunca es tarde para salvarla, porque es importante y valiosa. Recuerda que nadie te puede decir que está bien o mal en tu relación, todos los sentimientos y sensaciones son diferentes, que nadie te diga que estás “encaprichado” o que eres “exagerado”. Nadie conoce tu vida ni la de tu pareja al interior, solo tú, tu pareja y Dios. 

Luego de que tengas claro que quieres salvar tu relación o quieres aprender a valorarla más es importante que pienses en un plan para reflexionar al respecto y dar esos pasos importantes para recuperarla: 

  • Entender que nadie es perfecto: que la culpa es de ambos y que la solución a los problemas tiende a que realices cambios en conductas o actitudes. Recuerda que nadie es perfecto y que todos tenemos errores. 
  • Que cada uno tenga la disposición de esforzarse por cambiar comportamientos que sean necesarios. Los cambios no son fáciles porque te quitan la costumbre; porque te desacomodan. Pero si descubres que hay cosas por cambiar y quieres realmente salvar tu relación, es fundamental hacerlo.
  • Tener la disposición para ceder en algunas situaciones: no se puede pretender vivir en pareja sin ceder un poco en las opiniones que se tengan y aprender de ellas. Se debe llegar a acuerdos.
  • Sé tolerante: no puedes coincidir con una persona igual a ti, piénsalo, sería aburrido. Encuentra el punto de equilibrio, no es difícil cuando quieres seguir compartiendo momentos con tu pareja y cuando amas.

Ten presente que la otra persona es la que elegiste para que te acompañe en el camino de la felicidad, por lo tanto, merece tu mejor actitud y merecen juntos andar el camino de la mano, con perseverancia. ¡Pásale estos consejos a tu pareja o algún conocido que necesite ayuda! ¡Y ¡ Y que llegue la Buena Onda para tu relación!