Quítate la máscara, asume la vida como un triunfador

Quítate la máscara, asume la vida como un triunfador

Una cosa es ser alegre y otra ser poco serio. La seriedad no consiste en tener la cara de amargado y como si estuviésemos chupándonos un limón, ni consiste en ser grosero o en vivir con una falsa austeridad. Porque conozco a muchos que tienen un humor pésimo y viven llenos de problemas de todo tipo por no tener la capacidad de organizarse en la vida, es más, creo que debajo de esa máscara de impotable lo que tienen es miedo de ser rechazados, pues se creen poco valiosos y entonces rechazan para decir que están solos, porque lo decidieron así y no porque nadie quiere estar con ellos. Otros, que, con un buen humor, son capaces de sacar adelante sus proyectos y que con sonrisa fácil y sin complicarse la existencia, son unos luchadores tenaces y unos triunfadores ciento por ciento.

Lo que sí es claro es que la vida hay que tomársela en serio- Nosotros tenemos que pensar cada cosa que hacemos. Debemos tener la capacidad de analizar cada una de las situaciones que suceden a nuestro alrededor y darnos cuenta, hasta dónde nos ayudan o dañan. Sin análisis no podremos ser triunfadores. La victoria no cae del cielo, sino que, es una consecuencia de nuestras decisiones y acciones. Y éstas son consecuencias de la calidad de nuestro análisis. No podemos ser borregos que hacen sin saber porqué hacen. No podemos vivir la vida creyendo en el cuento del “gallo capón”. A veces creo que a nosotros nos va como nos va porque no somos capaces de analizar bien cada situación, vivimos por vivir, y a veces repetimos los mismos errores por nuestra capacidad de analizar. Ser serios es ser capaces de organizarnos, de enfrentar la vida con firmeza, de ser responsables, de tener palabra en un mundo que no cree en la palabra, de ser honestos en medio de una sociedad corrupta u de vivir nuestra vida con la radicalidad amable del Maestro.

@plinero