¡Supera el dolor y dale paso a la alegría!

¡Supera el dolor y dale paso a la alegría!

Hay momentos tristes, sí, que pasan y no puedes evitar, como la muerte de un ser querido, la pérdida de una buena amistad o de una relación amorosa, el cambio de planes en tu ámbito laboral o alguna pequeña caída en tus estudios; estos momentos de tristeza que te hacen decaer y pensar mil cosas negativas que solo ayudan a sentirte peor, pero ¿De qué sirve seguir recordando o echándote la culpa por cosas inevitables? Es posible soltar ese peso emocional y continuar con tu vida de la mejor manera, estar triste no es una opción y aquí te compartimos 5 pasos para que superes esa tristeza:

Empecemos con el más importante: no juzgues tus sentimientos

Nunca pretendas minimizarlos o echarte más culpas por estas situaciones que no puedes controlar, la invitación es a pensar en positivo, en lo que está bien ahora y focalizarte en tus proyectos.

Habla sobre lo que te tiene mal

Siempre hay personas que se preocuparán por ti y querrán escucharte cada que lo necesites, recuerda que desahogarte te libera, piénsalo bien, encerrarte en tus pensamientos en esos momentos de tristeza no ayuda, habla, porque de esa forma te liberas y puedes avanzar y dar espacio a nuevos pensamientos.

Siguiente paso: Ocupa tu tiempo

Sabes que cuando tienes cosas por hacer no tienes tanto tiempo de pensar en las cosas malas, estas actividades te pueden motivar a hacer nuevas cosas como practicar algún deporte, leer algún libro, escuchar nueva música o piensa en las cosas que siempre has querido realizar pero que por miedo o falta de tiempo no has podido, verás lo satisfactorio que es pensar en tu felicidad por medio de cosas que jamás pensaste hacer.

Un consejo, cuida tu aspecto, a veces lo descuidas, pero al momento de arreglarte más te sentirás motivado y con ganas de realizar más cambios o mejorar las cosas que te has puesto ¡Inténtalo! ¿Qué cosas has querido hacer desde siempre pero nunca tuviste el impulso para hacerlas?

Último paso: fijar objetivos más pequeños

Ya sean diarios o semanales como llegar temprano o dormir un poco más cuando eres demasiado puntual, almorzar algo diferente, escuchar nueva música, hacer cursos de temas de tu interés, jamás va a ser tiempo perdido si dedicas a hacer algo que te alegra.

¡Recuerda que la tristeza debe ser pasajera, reconoce que hay muchos motivos para sonreír y contágiate de buena onda!