¿Quién soy? Una pregunta complicada de responder, porque se puede afirmar el nombre, profesión, edad, virtudes o cualidades, pero ¿Quién eres realmente? Esta pregunta, ya la realizaban desde antiguo algunos pensadores de la historia, querían resolver racionalmente aquel interrogante. Si me lo preguntaran tendría que decir, un ser que existe, pues soy, así como tú eres un ser que existe. Existimos en este tiempo y ahora, en medio de las circunstancias y construyendo una historia. Pero ¿Para qué existimos? Una pregunta que experimentamos frente al dolor, la enfermedad, la dificultad, el desánimo, el sin sentido de la vida o cuando nos proponemos un proyecto de vida. Responder puede ser complicado, pero nos ayuda a descubrirnos frente a lo que somos y tenemos. A la pregunta, respondería tal como lo hicieron algunos filósofos modernos: “existimos para la muerte”; es una afirmación super interesante y puedes preguntar ¿tiene algún sentido vivir para la muerte? ¿Si estamos en la vida cómo experimentar la muerte? ¿Es vivir en oscuridad? El sentido de la experiencia de la muerte es tenerla o experimentar de cerca, como la de un familiar, vecino amigo, vivir la enfermedad, el dolor, ver a otros sufrir o sentirlo en la propia vida. Pero, algunos enfrentamos la experiencia de la muerte como derrota y desilusión, como un camino que no se quiere vivir y pasar, no queremos sufrir o vivir el dolor y experimentar la propia fragilidad humana. La realidad de ella puede que nos paralice y nos lleve actuar con desánimo y desilusión vagando en el sin sentido de la vida. 

Seres para la muerte, es un proceso de reconocer la fragilidad, la caducos que somos frente al mundo, nos lleva a dar el paso para la vida, para vivir a plenitud aquello que somos y que tenemos, y no desgastando la vida en casas vanas y superficiales que no llenan el alma, en falsas esperanzas, pues en momentos desgastamos la vida en colección y de cosas materias, en el exceso de trabajo y nos perdemos del horizonte de vivir a plenitud en la búsqueda de la felicidad. Seres para la muerte, es recordar que hoy puedes estar junto a tus seres queridos y mañana ya no lo estés, que tengas el trabajo de tus sueños y lo pierdas, que tengas salud, pero se dificulte, que vivas la tranquilidad y llegué la desesperación. Todo se puede presentar, pero tenemos que dar el salto a la vida. Por esta razón, es que Jesús muerte en una cruz, porque vivió la propia fragilidad, el dolor por el que pasamos, para dar muerte al pecado y vencer la oscuridad. Somos seres para la muerte, porque nos recuerda que mañana no estaremos y tenemos que vivir el hoy, el ahora, esto que tenemos y aprovecharlo al máximo. 

Ahora es cuando porque ¿Qué harías si supieras que experimentarías la muerte y ya no estarías con tus seres queridos? Creo que inmediatamente abandonarías lo superficial y empezarías a vivir tu vida con los tuyos, con aquellos que amas, pedirías perdón, amarías y abrazarías, te llenarías de valentía para continuar, tendría un horizonte de vida profundo porque sabes que se acabará. Somos seres para la muerte, porque nos recuerda el sentido para vivir. No te quedes en lo superficial de la vida, vive al máximo, porque se acaba tu vida con las horas y los días, pero no se puede acabar aquello que eres y sientes, vamos a vivir el hoy, ahora es cuando.