Existen momentos en la vida que puedes sentir que aquello que sueñas y eso que quieres alcanzar es imposible, y por más que entregas todas tus fuerzas a ello, tu humanidad te sigue gritando, es imposible. Lo imposible es ese algo que no se ha podido dar por diversas circunstancias exteriores o también, actitudes de desánimo y derrota en el camino, es cuando se pierde toda esperanza y el sueño que querías alcanzar se convierte en ello, un simple sueño y nada más, que se oscurece con tu dolor. Recuerdo, que desde muy pequeño me preguntaban en el colegio qué quería ser cuando fuera grande, y siempre me veía enseñando en un aula de clase, tal como lo hacía mi profesora, pero como todo, sabía que era un sueño muy difícil de alcanzar, era mi imposible; nos decían constantemente que si creíamos en nosotros mismos podíamos llegar. Todo ese ánimo que tenía para cumplir en ser un gran docente, se apagó cuando viví la realidad y los obstáculos de la vida, cuando no podía y no tenía recursos para hacerlo. Era mi imposible, como lo decían: “tan solo es algo que no puedes ser y alcanzar”. Pero, un día ese imposible se realizó, pude llegar a enseñar y ser licenciado, eso que jamás pensé que llegaría a ser ¿Cómo lo hiciste? Es lo que puedes estar preguntando ahora, y te contaré el secreto para que tu imposible se haga posible. 

1.El sueño debe trabajarse, es decir, no simplemente podemos quedarnos con el anhelo, es seguir luchando por eso que se quiere, aun en los momentos que sientas que todo está perdido, ese es el instante para que creas y trabajes en él, que busques el camino que debes empezar a recorrer, no puedes quedarte en el dolor y la derrota, tienes que continuar, porque si no es hoy es mañana. 2. Reconocer y observar lo que está a tu alrededor, a veces por trabajar nuestros sueños, creamos en nosotros una actitud egoísta y no escuchamos consejos que nos pueden ayudar y guiar para alcanzar, necesitamos en muchos momentos ser ayudados, y también, se debe prestar atención en no dañar los sueños y la dignidad de las personas que están en nuestro entorno, no se puede olvidar que ellos luchan por sus sueños. 3. El sueño no puede convertirse en capricho, donde pases por alto tu vida y lo que tú eres como persona, recuerda que trabajar requiere trabajo, pero debes tener paciencia, pues todo se dará en el tiempo que estés preparado, para ello, también, debes organizar tu vida para que lo que está por llegar no te haga abandonar lo que tú eres. 4. Se necesita que des de tu parte, que se trabaje hasta el final, no puedes hoy luchar por tu sueño y mañana no, este trabajo debe ser constante y perseverante, no puedes renunciar a él, que el anhelo de tu corazón se sienta tranquilo y feliz en la búsqueda, luchar una y otra vez. 5. A mitad de camino puedes sentirte sin fuerzas y rendirte, pero si es necesario plantea nuevos caminos, y continúa, dice Carlos Rivera, un cantante mexicano: “llega un momento en la vida en que uno o se pone pretextos o se ponen caminos”. 6. Abandónate a tu sueño, que te sientas feliz por lo que haces y por esa meta que consigues, y que por medio de ese sueño, no olvides servir y ayudar, que te sigas planteando nuevos horizontes por cumplir, que te sigas formando y siendo valiente, que una vez alcanzado el sueño no creas que todo terminó, cuando se sube una montaña y se llega a la cima, es para volver a bajar y contar lo sucedido, en los sueños se baja para animar a otros, para servir y ayudar. 

Sigue luchando por ese imposible que tienes, un día el pueblo de Israel frente a los filisteos y un gigante llamado Goliat, creían que todo estaba perdido, que la tierra de sus sueños la perderían junto con la bendición de Dios, pero un hombre creyó y luchó, David se enfrentó a aquel gigante y lo derrotó, porque no importa cuán grande sea el gigante que se pone delante de ti para no cumplir tus sueños y te roba la paz, la esperanza  y tus ideas, si con fe, valentía, esfuerzo y coraje lo enfrentas, vencerás, porque la bendición está para aquel que la trabaja y la lucha. Te puedo asegurar que ese imposible por el que hoy luchas llegará del cielo, pero debes trabajarlo aquí en la tierra, siendo fuerte y valiente, porque como bien se dice: “el sueño se cumple, no porque se sueñe, sino porque se trabaja día a día”. ¿Cuál es tu imposible? Sueña, cree, espera, ten ánimo y no te rindas, se hará posible.