“Sé perseverante”, es una de las invitaciones que escuchamos frente a proyectos de vida, entrenamientos, espiritualidad, en batallas, en el estudio, trabajo, etc., pero en realidad cómo se puede ser perseverante ante las realidades que se tienen constantemente en la vida, pues el dolor, las angustias, puede ahogar lo que queremos llegar a ser. La perseverancia debería ser un trabajo constante sin falta, donde se debe tener un enfuerzo y en algunos momentos, sacrificios, por eso es importante no confundir la perseverancia con ser obstinado, pues el ser perseverante puede ver las oportunidades como un peldaño para la realización de sus objetivos y sueños, eligiendo el camino mejor, estable y bueno. 

Recuerdo mucho una parábola que contaba Jesús a sus discípulos de una mujer que era viuda y que todos los días con constancia sin falta, iba donde un juez que le hiciera justicia en su caso le decía: “hazme justicia contra mi enemigo”, pero el juez no quería, con el tiempo le hace justicia a aquella mujer que de manera persistente acudía a él para obtener justicia a su vida. De la misma manera estamos invitados a ser perseverantes, tanto en la vida espiritual, como en nuestra vida cotidiana, porque el serlo puede ayudarnos a alcanzar las metas y objetivos que se proponen. 

¿Quieres ser perseverante? Te propongo: 1. Tener claro objetivos de vida, sueños y horizontes que se quiere tener o llegar. 2. No te dejes vencerte por el miedo y la incertidumbre. 3. Cree en lo que eres y lo tienes, aquello que puedes llegar a ser. 4. Termina las cosas que empezaste, no lo dejes a medias. 5. Deja de lado toda visión pesimista que pueda llegar a tu vida y pensamientos. 6. Ten responsabilidad de las acciones que realizas. 7. No abandones el camino con la primera dificultad. 8. Se persistente si se presenta el fracaso. 9. Recuerda que caer está permitido, pero no se puede quedar en actitudes de derrota, es necesario levantarse y seguir el camino. 10. Alcanza las bendiciones para tu vida. 

Quiero invitarte a que no te rindas, sigue el camino, lucha si es necesario, si caes, te levantes, nunca dejes de soñar, como dice una canción del cantautor Carlos Rivera: “milagros habrá que esperar, más tus santos son tantos que sabes que no fallarán. Nunca pierdas la fe, porque aquello por lo que has luchado, lo vas a tener”. Ten horizontes claros, mira al frente, camina y sé constate en tu buen obrar, y así, muchas cosas podrás lograr.