Un día se me acercó una persona y me preguntó: ¿Qué es la vida? creo que me tomé algunos segundos para responder, pues se podría responder y medir desde varios ámbitos, ya sea el físico, como aquella que tiene un proceso de nacimiento, desarrollo, reproducción, respuestas a estímulos y por último, la muerte, que es contraria a ella;  también, se puede tener en cuenta en aspectos espirituales, como una gracia y un don que se nos es dado, para aprovechar al máximo; y no puedo pasar por alto aspectos existencialistas, donde se afirma ser producto del azar, puesto en un mundo, época y lugar sin razón alguna; desde la psicología, es confianza en el sentir, enfrentar retos, búsqueda de felicidad, valoración de los recuerdos, trabajo del interior; en la filosofía, es oportunidad de obtener conocimientos y experiencias, como un hecho que acontece, que se da; y desde el cristianismo, como un regalo de Dios, que crea a la persona y le capacita en inteligencia, voluntad y libertad para que camine en el mundo y sea feliz, es participación de su ser.

Cada persona tiene una forma diferente de vivir y pensar en la vida, su visión de vida puede quedarse en el mero hecho de existencia y producción, o por el contrario, el disfrute de cada momento que se tiene. En oportunidades por las muchas ocupaciones que tenemos nos olvidamos de vivir, andamos en el mundo como seres sin vida, como aquellas maquinas que solo deben producir y cumplir con ordenamientos exigidos. Nietzsche tenía razón, cuando afirmaba que nosotros los hombres olvidábamos vivir a plenitud nuestra vida, esta que tenemos ahora; es decir, existimos en la vida sin vida, porque llega el dolor o la enfermedad y no queremos vivir, llega la tranquilidad o la paz y necesitamos dinamismo, algo que nos de sentido, llega la felicidad y no sabemos compartirla, tenemos buenas oportunidades y las desaprovechamos.; andamos por el mundo inconformes con lo que somos y con lo que tenemos, la vida.

Somo seres ricos, llenos de vida, pero en nuestros días se ha pasado a ser la más violentada, porque hasta la quitamos fácilmente, la vida se acaba en el tiempo, deberías aprovechar al máximo lo que eres, lo que tienes, las oportunidades por las que pasas, que no seas un hombre o una mujer mas de esta sociedad que cree ser producto del azar y camina y existe sin vivir. Vive al máximo tu presente, este que tienes, no lo ahogues en el dolor, en el quejarse de lo que eres y no tienes, en el no sacar tiempo para ti y los tuyos, los que amas, no te conviertas en una máquina de producción, recuerda que eres un ser que ama, que es libre, tienes inteligencia y voluntad, pero más que ello, que vives ahora. Ánimo, no seas de aquellos que viven sin vida.