Abriendo caminos

Al empezar nuevos caminos, podemos sentirnos en realidades oscuras y de desiertos, de muerte y de angustia, no sabes dónde ir o cómo actuar. El Salmo 62 es una realidad de la constante búsqueda que tiene el hombre en la vida, encontrar la verdad y ser saciado en su felicidad y su amor, pues nada el mundo le puede llenar. Este Salmo es conocido, como el salmo del amor místico, porque el mismo salmista va a expresar: “te amo más que la vida”, y amar es darse por entero a quien se da por completo.

El salmo expresa la necesidad y la búsqueda de Dios desde un corazón anhelante, busca desde el amanecer la luz que necesita su alma y su vida, busca calmar la sed que tiene, porque el mundo le arrebató todo lo que tiene, porque en muchas búsquedas, se confía, en que solo una puede calmar, el amor y presencia de Dios en la humanidad, se tiene “sed como tierra reseca y árida, sin agua”.

Cuando el hombre se encuentra con Dios, sabe que lo ha encontrado todo, bien lo expresó Santa Teresa: “solo Dios basta” o como lo hace el mismo salmista: “toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote, mis labios te alabarán jubilosos”. Es una adhesión que se da desde la misma experiencia intima con Dios, una experiencia que va mucho más allá de un tradicionalismo. Dios puede dar el sentido a la vida que necesitas, porque andamos en una vida sin expectativas, una vida sin horizontes y en ocasiones, afanados por lo que pasará, la invitación en este salomo es a un abandono en las manos de Dios que da sentido a lo que somos, a tener la certeza en algo certero, no en aquello que se desvanece, que desaparece, Dios viene a iluminar nuestra pobre historia para enriquecerla con su proyecto de amor.

Este es el tiempo para abandonarnos, para hacer nuestra historia un reflejo de un empezar de nuevo, dejarnos enriquecer con la misericordia de Dios, pues nos invita a empezar de nuevo, desde una mirada de discernimiento y esperanza, sabiendo que el nos sustenta a diario. Hoy puede contemplar a Dios, que te da todo, para dar sentido aquello que eres. Este es el día para iniciar un nuevo camino de la mano con Dios, tener, como el salmista, un amor que sea capaz de abandonar todo en las manos de Dios y dejar que él obre, porque sus planes son perfectos, porque ellos te llevarán a la felicidad que necesitas y la paz que tanto estás buscando.

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