Empezando de nuevo

En estos primeros días del año, dicen algunos, que el clima que se presente cada día será cada mes. No sé la veracidad de lo que dicen, pero si puedo decirte, con claridad que aquello como inicias un camino es importante, también, como lo inicias; algunos sumergidos en la melancolía y la tristeza ahogan sus penas en la superficialidad de lo material, en algunos casos, en el alcohol, otros en el anhelo de salir de viaje y en paseos, en deudas y con pensamientos superficiales de una vana felicidad y de sueños rotos. Estos primeros días son para vivir a plenitud, porque este misterio del tiempo, dentro de una época o un año que termina y uno que comienza, nos recuerda el estar sumergidos ante la realidad de la caduco, de lo que se termina, de lo que pasa y se acaba prontamente, ciertamente, muchos manifestaban “este año pasó muy rápido”. Así, que rápido pasa la vida, tu vida se acaba con los días y sigues desperdiciando tu vida, ahogado en el dolor, ¿vives tu vida?

Cada día tae su afán, dice la Palabra de Dios, pero en muchos momentos de la vida, nos quedamos anclados en el pasado de nuestra propia y vida y de nuestra historia, y lo real, es que se queda en anhelos de una mejor vida, despreciando lo que somos y lo que se es, sin ganas de vivir y existir en el presente, sin anhelos de un mejor futuro, es como si el corazón estuviera sumergido en la desesperanza y el dolor de un pasado y de decisiones que no volverán. Esta es una oportunidad para pensar en aquellas cosas que quedaron en el pasado, aquellas buenas y no muy buenas, pero no para quedarnos en el pasado, sino para dar un salto a lo nuevo, al hoy, como una oportunidad para reiniciar la vida, una oportunidad para empezar a vivir, para empezar a construir momentos importantes, donde se valore lo que se tiene ahora.

Este nuevo año que está comenzando, es una oportunidad para reconstruir la historia, para reflexionar aquello que somos y que se tiene, una reflexión que nos lleve a pensar en ver nuevos horizontes de vida y de sueños, de transformación y realización, es complicado que tus problemas se acaban o desaparezca de un día para otro, pero si puedo asegurar que puedes tener un cambio de pensamiento frente a ellos, como un propósito para saltar a la plenitud de la vida, una vida que se transforma en manos de Dios y en que se da en servicio a los hermanos.

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