En la Biblia encontramos historias de grandes personas que en algún momento fueron rechazados y no eran tenidos en cuenta por algunas circunstancias por las que estaban pasando, recuerdo mucho en este momento como hasta el mismo Jesús fue rechazado por las personas que le conocían, ciertamente decían: «¿no es este Jesús, el hijo de José el carpintero y el hijo de María?”, también, como una mujer que fue sorprendida en adulterio sería apedreada, como un hombre ciego de nacimiento era rechazado y caminando entre las calles como mendigo, o aquellos leprosos que eran apartados de todo y de su propia ciudad y de sus pertenencias. Y como las anteriores, son muchas las que encontramos, pero cada uno de ellos tuvo la oportunidad de llevar su dignidad, en el caso de Jesús que se entrega por amor a la humanidad y Dios Padre le resucita, por su parte aquella mujer adultera, fue perdonada y rescatada por Jesús, ayudándola a salir de dónde estaba, aquellos ciegos que pudieron ver de nuevo la luz y tener una vida nueva, y sobre todo, aquellos leprosos que recobraron su salud y fueron de nuevo a sus tierras y con sus familias. Son casos que nos muestran que el reconocer lo que somos y lo que tenemos no puede convertirse para nosotros en signo de debilidad, por el contrario, debe ser nuestra mayor fortaleza.

Es necesario recocer y valorar lo que somos y tenemos, no podemos seguir menospreciando lo que somos y tenemos, dejar que muchas personas se roben nuestra vida y nuestra felicidad, mucho menos que se roben nuestra seguridad y fortaleza, a veces nos dejamos arrebatar de nuestras manos “la identidad” y lo que somos, empezamos a actuar como copias o sencillamente como moldes de humanidad, moldes de una familia que te quiere ver como esto o aquello y no te dejan actuar en autonomía y libertad, y ello es sencillo, siempre te hicieron saber que no valías o que no podías. Y no puede ser así, no tienes por qué dejarte llevar por los que te dicen que no puedes, que no vales, que no sueñes, que no luches y cumplas tus metas, que nunca alcanzarás la bendición que esperas. En esta ocasión quiero invitarte que levantes tu cabeza, pues “se acerca tu liberación”, está más cerca de lo que crees, está en ti; Dios quiere devolverte todo eso que la gente y el mundo te ha robado, Dios quiere darte el valor, pues eres importante y vales mucho más de lo que te imaginas, tanto, que Dios quiso enviar a su Hijo Único para salvarte, porque te ama y porque cada día apuesta por ti y por lo que eres, te ama hasta el extremo.

Quiero decirte, lo que escuché en una serie, que no dejes que te traten y te hagan sentir como algo ordinario y como menos, nunca dejes que te separen de tu vida, de lo que eres, de tu esencia, sintiéndote ordinario y uno más que existe, porque eres alguien que vale la pena, eres extraordinario. No puedes rendirte, ante las caídas nos tenemos que levantar y tener nuevos horizontes, porque somos más que vencedores por medio de aquel que nos ha amado, no nacimos para ser esclavos de otros, sino para actuar en libertad y alcanzar la felicidad, que aquellas palabras cortas de “no puedes”, sean peldaños para continuar, y armas para seguir el camino. Ámate como eres, y recuerda que eres aquella perla preciosa que dispuso Dios para embellecer la humanidad.

#ElManEstaVivo #Ama #Valórate #AmorPropio