En la Biblia se cuenta que un día el Pueblo de Israel, antes de ingresar a la Tierra Prometida, aquella que estaba a punto de regalarles Dios, se enviaron unos espías, para que pudieran mirar la tierra, Moisés los envía con instrucciones importes: “miren cómo es la tierra y miren sus soldados”. Una instrucción concreta, donde aquellos hombres fueron y trajeron lo mejor de la tierra, eran unos frutos abundantes, tanto que lograron afirmar: “es una tierra que mana leche y miel”, pero después dijeron con certeza: “hay un problema, los hombres son grandes y es imposible vencerlos”. 

¿Relacionas algunos aspectos de esta historia con tu vida? Constantemente nos vemos en la búsqueda y conquista de nuevas tierras y nuevos horizontes, en la realización de sueños y anhelos, de proyectos y podemos casi que ver los frutos que se pueden obtener desde allí, pero la realidad y algunas circunstancias de la vida y de la sociedad, hacen que pierdas toda esperanza de continuar, sencillamente piensas en la imposibilidad y te rindes frente a tus sueños y tu propia felicidad.  

¿Te rindes ante la vida y tus sueños? ¿Perdiste la esperanza de poseer una nueva tierra? En momentos decidiste quedarte paralizado o dar marcha atrás y volver a la comodidad y la vivencia de una vida que no querías o que no te pertenecía, puede ser que también, las circunstancias te llevaron a abandonar la tierra de la promesa, esos sueños que eran de colores que un día se pusieron a blanco y negro, aquellos gigantes te mostraron que no podías. ¿Te sientes perdido y sin fuerza? ¿Tus sueños nunca han podido realizarse? 

En este día se puede pensar en aquellas luchas que tienes que pasar constantemente, que te desgastan y te hacen sentir y pensar en renunciar, pero debes tomar la actitud de Moisés que confiado, sabía que Dios les entregaría la Tierra de la Promesa y por eso, se pusieron en camino. Es la hora de luchar, no te rindas, no abandones el camino de tus sueños y tu felicidad, tal vez tu solo no puedas, pero Dios peleará a tu favor y será tu defensor en la batalla. Levántate, lucha, confía y conquista.