El agradecimiento y el júbilo debe ser una de las virtudes y actos más importantes de un ciudadano, ser parte de un pueblo, le lleva a mirarse como uno entre otros, reconocer el valor del que está a su lado, cómo también aquello que pueda aportar para construir sociedad y desarrollo. Ser parte de un pueblo es reconocer los espacios de sociales de reflexión y vivencia de un pasado, un presente y la búsqueda de nuevos horizontes para el futuro. Desde muy pequeño, veía como vecinos sacaban sus banderas y las colgaban orgullosos en sus ventanas y balcones, también, en la parroquia del pueblo ponían una muy grande desde la torre del campanario, siempre me parecía muy curioso, ver cómo las calles se pintaban de nuevos colores, se sentía vida y unión. Mientras iba creciendo, conocí el valor de poner una bandera, era reconocer la importancia de formar parte de un pueblo, de recordar la lucha por el valor de los derechos y deberes, es la unión y la fuerza, el sentirse orgulloso de nacer en la tierra de la esperanza y de la lucha, del color y de generosidad, de la sencillez y la astucia, de formar parte de un pueblo guerrero y luchador.   

Me siento muy orgullo se haber nacido en estas tierras, en medio de un pueblo que es feliz en medio de tantas adversidades, un pueblo que lucha por la igualdad y por la justicia, un pueblo que conoce el valor de la felicidad y del compartir con el otro. Esta tierra es Colombia, llena de paisajes y de colores, que vive y celebra la vida, su  

C es del café que es sembrado en nuestros campos y que tantos campesinos cultivan y trabajan día a día para ganar su sustento, bajo el Cielo, creación de Dios, Es con C de casa, porque es hogar que abraza y acoge a todos; es aquella tierra que grita comprensión.  

O de océano, que bendice nuestras bellas tierras en una costa caribeña y pacífica, donde sus orillas son lugares acogedores de turistas que visitan estas tierras; es la obediencia a las leyes, en una esperanza de justicia y de paz. 

L de lámpara que alumbra el corazón de cada habitante, en momentos un laberinto, sin saber dónde ir o qué hacer por las heridas de la violencia y las guerras.  

O de Orquesta que forma su fauna y flora en cada uno de las regiones, es el alimento de la tierra que cada día se ofrece en la mesa, es el optimismo por un mejor País, por nuevas oportunidades de desarrollo.  

M de madre que ve nacer a sus hijos, madre que acobija, abraza y alimenta, es el bello mar de inmensidad, riqueza y color, es el maíz sembrado en el campo andino para el pan que se gana con sudor; pero también, es la maleta de muchos que tienen que abandonar sus tierras a causa de la violencia o tiene que marcharse a otras partes en busca de nuevas mejores oportunidades.  

B de balcón, porque es sus grandes y altas montañas se puede ver la hermosura de la creación, es el bastón que ayuda a muchas personas a sostenerse cada día y salir adelante y continuar el camino, aun en momentos de tanta dificultad y desolación, es el banquete que se comparte con los más necesitados, pues sé es generoso, es la bondad en el rostro y el alma de los que saben donarse y servir a nuestro país, sin interés sino buscando la equidad. 

I de ingenio e imaginación, para plasmar su pensamiento y su liderazgo, es la imagen de amor y de generosidad que se quiere transparentar a todos.  

de amor y alegría, el que habita en cada hogar y familia colombiana, es la antorcha de victoria y libertad que se quiere portar con entusiasmo y orgullo, antorchas de lucha que en medio de la oscuridad saben iluminar el camino y tener horizontes en una lucha constante por la vida; es la amistad que se comparte y que se dona, es el compartir en unión, son las armas que aquellos abandonan para empezar un camino de paz.  

Esa es Colombia una tierra de sueños y de luchas, una tierra de sonrisas y dolor, una tierra que sigue buscando la libertad y la paz.