En unas de mis últimas citas médicas de control por la presión arterial, el médico me invitaba y recalcaba la importancia de unas prácticas cotidianas, a parte de la medicina que debo tomar cada día. Me decía: “recuerda cada día manejar el PES”, me parecía muy curioso ello y era una actividad sencilla: La Pasta (medicina), el Ejercicio (actividad física) y la Sal (alimentación). Es una rutina diaria que debo tener, pero en algunos momentos es muy complicado, porque hasta olvido tomar la medicina, otros días no saco el tiempo para ejercitarme y otros días, se me va la mano en la alimentación. El médico ese día me decía: “si sientes que tu tensión está alta toma un vaso de agua, te ayudará a regular”. Puedes estar preguntado por qué te cuento esto y es sencillo, tú sabes y has escuchado que Dios nos creó con un gran amor a su imagen y semejanza y que lo dispone todo para el bien de nosotros sus hijos. Ser imagen de Dios es que nosotros tenemos su ser o como diría un santo de la Iglesia, tenemos su huella en nuestro ser, somos imágenes de su bondad y de su amor, y la semejanza es la reproducción de su ser en el mundo, es decir, si hay en mí amor y bondad, debo llevarlo y vivirlo entre los hermanos. 

De la misma manera que el medico me recomendó aquellas prácticas, quiero invitarte a que lo hagas, que realices la actividad del PES, pero que vayas mucho más allá, para que siempre puedas conservar la imagen y semejanza con la que fuiste creado, es decir, para que seas imagen del amor de Dios y lo lleves para vivirlo entre tus hermanos. Aquella “P” es la de Palabra, es decir, aguarda y espera siempre en la Palabra de Dios que tiene promesa y poder, es nuestra medica daría que puede regular nuestras emisiones y nuestro sentir, porque nos consuela, ya que Dios habla al corazón y muestra el camino del bien y del amor. La “E” es de Espiritualidad, que es el ejercicio que debemos realizar diario, por medio de la oración y la práctica de la caridad entre los hermanos, que logres donarte a Dios y al prójimo, que puedas experimentar la presencia y la compañía de aquel Dios que lo da todo por nosotros, te da la felicidad y paz que necesita tu vida y tu corazón. Y la “S” de Sabiduría, aquella que pidió Salomón a Dios para gobernar su pueblo con justicia y rectitud, que es aquella que te lleva a obrar con los hermanos en rectitud de conciencia de fe y de obras, la que busca el bien del otro, la que sabe darse en caridad. Esta es la práctica del PES para un cristiano que quiere crecer de la mano con Dios y si necesitas algo más para regular ello, no olvides el Agua, que es el Espíritu Santo en tu vida, Aquel que te ilumina y te guía en todo momento, el que te fortalece y te unge, el que te da las mejores gracias para que vivas en comunión con Dios y los hermanos. 

Hoy, muchos nos hemos encargado de desfigurar el rostro de Dios en el mundo, nos queda difícil la tarea de ser imagen y semejanza, el rostro de Dios no se conoce, porque no amamos, no servimos, no somos justos, porque nos queda complicado practicar la bondad y la generosidad, ello por diversas circunstancias y por intereses particulares. Pero hoy tú puedes ser la diferencia, aquel que es capaz de practicar y ejercitarse en el PES, que muestra a la humanidad el rostro de Dios con tu vida y con tus obras, donde conoces a Dios a través de su Palabra, donde vives con él por medio de tu Espiritualidad, y también, eres aquel Sabio que sabe darse a los hermanos.