Una vez, un hombre llega donde Jesús y hace una pregunta al escuchar que había que amar al prójimo, la pregunta fue concreta: ¿quién es mi prójimo? Pregunta que vamos olvidando poco a poco en los que haceres de la vida cotidiana, porque empezamos a vivir en individualidad, dejando de lado nuestras relaciones sociales. A veces, pensamos que estas, se basan solamente en tener amigos o una muy buena conversación, hasta tener algunos cuantos seguidores en las redes sociales. Pero, quiero incitarte a que te hagas esta misma pregunta que le hicieron a Jesús: ¿quién es mi prójimo? En relación con definición, tendría que decirte que es aquel que esta a tu lado, es el más próximo a ti. Pero si damos un vistazo, encontraremos muchas más personas cerca de ti y que te necesitan, que pasan desapercibidas en tu vida, en tu propia cotidianidad, es el amigo y el compañero. Prójimo, también, es el que ama y se deja amar, el ayudador y el ayudado, es que el que vive su vida en generosidad, porque es capaz de darse al otro. Aquí la invitación que quiero hacerte, es que vivas como y con tu prójimo en unos pasos concretos:

1.Reconocer: es importante saber que aquel que está junto a mí, es persona y por eso debo medir en igualdad de ser necesitado de mi ayuda y de sentir compasión. 2. Abajarse: es ir hasta donde la persona necesita mi ayuda, es vencer la actitud del egoísmo y la indiferencia, no negar nuestra ayuda. 3. Ser diligente: no quedarnos solo en el sentimiento, sino pasar a la praxis, al accionar mismo de la caridad, que es dar al que lo necesita. 4. Ayudar: es la caridad diligente, que no se agota en el instante o en sentimientos, es aquella que se entrega y sana el corazón. 5. Asumir: es hacernos consientes que hoy ayudamos, pero mañana podemos ser los que necesitamos ayuda, por eso siento con el otro, a veces es difícil hacerlo, pero cuando hago el proceso de reconocerlo como prójimo, conoceré de la fragilidad que tiene el otro y de la que es propia, es importante no quedarnos solo en la ayuda y la caridad, es el sentir en con y el otro. 6. Continuar: aquel que está a tu lado sigue necesitando de ti, por eso construye y edifica también con el otro, continúa dándote a los hermanos y sentirás en tu corazón y tu vida la alegría de saber que actúas como prójimo, como ayudador.

No te quedes como aquel ser que es egoísta e individual, construye tu vida desde tu prójimo, es tus relaciones con el otro, porque en el momento de alegría y necesidad sabrás que podrás ayudar o ser ayudado, levantar o ser levantado y nunca olvides preguntarte cada día ¿Quién es mi prójimo?