Un día Dios llamó a un hombre, porque el pueblo estaba esclavo en manos de un Faraón, que les hacía hacer grandes trabajos y no podían vivir en libertad, este hombre se llamaba Moisés, Dios dijo: “he escuchado el clamor de mi pueblo y voy a sacarlos de las manos del Faraón”. Esta imagen e historia es muy interesante, pues Dios pone una salida, un nuevo camino que se avecina y que se debe empezar, el camino de la libertad. El libro del Éxodo en la Biblia dice que Dios los sacó con mano fuerte y brazo extendido, y los llevó del camino al desierto, donde murmuraban, donde reprochaban y deseaban constantemente ser esclavos, porque creían que Dios los había llevado allí a morir, y a pesar de ello, Dios les dio mano y codornices, también agua y los sanaba de sus enfermedades, pero, aun así, hicieron un becerro de oro, mientras Dios quiera sellar una alianza de amor y fidelidad con su pueblo. Dios les perdonó todo ello, y al final de todo les dio una tierra, tierra que había prometido. 

Esta historia de un pueblo puede parecer distante, atrapada en el tiempo y la misma historia de la salvación de Dios con su pueblo, pero si bien, es tu historia y la mía, una historia donde Dios escucha el clamor, escucha nuestras plegarias y oraciones, y donde quiere sacarnos de la esclavitud en donde estamos atados; hoy Dios quiere proponer un nuevo camino, un camino de libertad y bendición. ¿Cuántas veces murmuras de Dios y de sus planes? Yo lo hago en medio de la debilidad y la incomprensión, a veces pienso que era mejor estar tranquilo atado a problemas y miedos, escondido y sin alzar la voz. Pero, a pesar de ello, Dios sigue siendo providente y amoroso, cada día muestra el deseo de sellar una alianza de fidelidad y bendición para la vida, Dios sigue enviando maná del cielo, agua para refrescar, carne para alimentar, Dios actúa en tu vida de manera milagrosa y extraordinaria.  

Por eso, en este momento te quiero llevar a que te preguntes ¿Quién es tu faraón? ¿Qué es aquello que te esclaviza y todo te deja actuar en libertad? ¿Por qué sigues cómodo en la oscuridad de la vida y en el sin sentido de ella? ¿Por qué no crees que Dios puede actuar? ¿De qué necesitas soltarte? Ahora es la oportunidad para ponerte en marcha, salir a caminar en bendición y libertad, porque Dios va contigo como fuerte guerrero en batalla, te puedo asegurar, que te libera de tu faraón con mano fuerte y brazo extendido, te lleva al desierto para purificarte y quitarte la mentalidad de esclavo, hacer una alianza contigo y después, darte una tierra de sueño y bendición.  

Sigue así, murmurando y no verás más que anhelos de pasado que no volverá y sentimientos de esclavitud, sigue así y no podrás comprender los planes de Dios para tu vida, sigue así y estarás en el sin sentido de la vida. Oye, por favor, sé libre, porque Dios no quiere que camines en sombras de muerte, por el contrario, quiere que vivas feliz y bendición.